Análisis: Uncharted 4



“Uncharted 4 es un broche de oro a las aventuras de Nathan Drake”


La mejor definición que podemos darle a Uncharted 4 es la de estar jugando una película de Hollywood. Una película de acción en la que encarnamos al protagonista y nos sumerge en su historia de una forma casi mágica. Uno de esos títulos que no quieres que se termine nunca y sin embargo no puedes parar de jugar.
Esto es debido a su excelente historia que nos enganchará desde el primer minuto de juego hasta el último y nos seguirán sabiendo a poco las 16 horas aproximadamente que tardaremos en finalizarlo por primera vez. Un guión de película que, salvando la aparición de un hermano perdido que no se había mencionado antes, logra convencer y defenderse más que bien ante las alarmas sobre la falta de ideas después de 3 juegos de la saga. Uncharted 4 tiene el mejor guión de la saga, con más giros argumentales y con los personajes más maduros y matizados hasta ahora. Algo muy difícil de conseguir con la presión de 3 historias muy similares a sus espaldas.
Y como no puedo seguir alabando la historia sin hacer spoiler pasaré a mencionar a su fiel compañera. La calidad visual. Y es que cuando hablamos del mundo audiovisual, la inmersión va de la mano con la historia y el apartado gráfico. Este es sencillamente lo mejor que se ha visto en una PS4 y la única pena es que sea exclusivo de esta plataforma y no podamos verlo correr a 4K nativos en un Pc de alto presupuesto. Todo hubiera sido por el bien de la humanidad. Pocas palabras bastan para definir la perfección.
Acompañando a todo esto tenemos una banda sonora de 10, mejorando los ya épicos temas de la saga Uncharted y estando perfectamente implementados en cada persecución, tiroteo o momento de calma. Unos personajes carismáticos y un protagonista de lujo que no paran de lanzarse chascarrillos mientras jugamos y que harán las risas en todo momento junto a unas cinemáticas que no sabes cuando empiezan y cuando terminan gracias a la magia de Naughty Dog, hacen que la inmersión se multiplique.
Pero de la inmersión pasamos a la diversión, que al fin y al cabo es el motivo del porque se llaman videojuegos y para ello veremos los puntos más sobresalientes de su jugabilidad. Es un juego muy lineal con ciertos mapas algo más grandes para perderse explorando y buscando tesoros, esos coleccionables tan característicos de la saga sin ninguna importancia en la historia. Mapas que son los más grandes de la saga pero que no lo convierten ni por un momento en un sandbox. Uncharted conserva su identidad de linealidadpara tanto para fanáticos como detractores pero engrandece su registro aportando amplitud y diversidad a la exploración.
En cuanto a los tramos de tiroteos, estos están muy bien implementados, al más puro estilo de su segunda entrega que tan buenas sensaciones nos dejó  y en ningún momento se hacen pesados o repetitivos. Además que poder abarcar las situaciones de diversas formas en mapas más abiertos y con más posibilidades de sigilo o de encontrar nuestra pequeña trinchera desde donde disparar.
Pero lo que el juego hace mejor que ninguna otra cosa es moverse. Movernos mientras disparamos, saltar por tirolinas y cuerdas para caer encima de enemigos, cambiar de cobertura porque se destruyen,  pero sobre todo escalar.
Escalar, saltar, caer y volver a escalar es lo que más va a hacer Nathan Drake en esta aventura. Lo haremos durante el combate, para alcanzar grandes alturas entre maravillosos paisajes o mientras de destruye el escenario a nuestro paso. Ser testigo de primera mano mientras todo esto sucede solo puede considerarse una delicia. Y es que Naughty Dog  aprovecha cualquier situación para maravillarnos con la potencia y el diseño de Uncharted 4.
Todas estas cualidades resumen al título en excepcionalmente divertido, que a fin de cuentas es lo que todo fan de la saga esperaba de él. Es muy fácil derrochar elogios ante este título pero es muy difícil encontrarle puntos negativos entre tanta persecución de película, tiroteos sin descanso y escaladas que quitan el hipo. Pero intentaré valorar ciertos aspectos que, aunque no desmerecen su conjunto global, hacen que la perfección siga siendo un hito al alcance de nadie.
La falta de innovación tanto en narrativa como en jugabilidad se hace presente en esta cuarta entrega. Es cierto que la historia es la mejor que nos han contado en la saga y que hay elementos nuevos como la cuerda, el pico, el coche o el cabestrante que añaden un punto de excelencia a lo que ya conocíamos, pero todo eso no quita que volvamos a buscar un tesoro por cuarta vez y que  no haya cambios sustanciales en la jugabilidad más que el perfeccionamiento de lo que ya teníamos. Personalmente no lo considero un punto realmente negativo, ya que un cambio mayor podría haber generado una pérdida de identidad en la saga. Para ello, estoy seguro que Naughty Dog nos sorprenderá con una nueva franquicia.
Otro punto que podría no estar a gusto de todos es la  lentitud con la que el título trata el comienzo de la aventura, haciendo mucho hincapié en conocer a su “nuevo” hermano y que todo tenga sentido. Para algunos puede ser una pega pero yo creo que consigue que tanto Samuel Drake, el hermano, como el vacío existencial de Nathan tomen un asiento en nuestros corazones como en su día hicieron sus respectivos aspectos en  sus anteriores entregas.
Los puzles son la asignatura pendiente en toda la saga. Y en esta entrega no son más difíciles ni abundantes pero sí más bonitos e ingeniosos. Al igual que el anterior es un punto controvertido que de ser diferente podría perderse ese efecto cinematográfico que tanto presume el título. Lo mismo pasa con el villano final, lleno de secuencias QTE.

Se notan, también, ciertos fallos en la IA de los enemigos y aliados, que no suponen mayor problema debido a que no es un juego centrado en la infiltración o el sigilo como The Last of Us, pero dan lugar a escenas bastante graciosas  y absurdas.

Siendo algo quisquillosos y puestos a pedir, estaría mucho mejor que el juego corriese a 60fps en vez de a 30fps, lo cual sería imposible para la tostadora de Sony, pero he de admitir que el efecto blur y movimientos de cámara hacen que se vea bastante fluido pese a todo, mucho más que otros juegos a 30 fps. O que dejasen de lado el multijugador para darnos 5 o 6 horitas más de historia hubiera sido tocar el cielo.
NOTA FINAL
10
Uncharted 4 supera unas desmesuradas expectativas puestas en él y lo hace con sobresaliente. Superando incluso a Uncharted 2 en todos los apartados del videojuego que se pueden valorar. Tan solo la continuidad y falta de innovación en el género se le pueden achacar y ahí es donde su segunda entrega llevaba la ventaja del factor sorpresa. Superar a un título que en su momento ya era una Obra Maestra no se merece otra calificación.
Lo que si me gustaría matizar es su poca profundidad. Ni mundo abierto, ni personalización ni misiones secundarias a las que tanto estamos acostumbrados en estos tiempos. Uncharted nos vende una soberbia historia que vale cada céntimo que cuesta, acompañada con el mejor apartado técnico y visual que puede tener un título de esta generación.

Deja un comentario