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Crítica: Vengadores Endgame

Desde la primera película de Iron Man del universo cinematográfico de marvel (MCU) me he declarado abiertamente fan de las películas de superhéroes. Su fórmula desenfadada en la que la comedia y los efectos especiales eran igual de importantes se me encaprichaba tediosa en las primeras películas y no fue hasta la primera de Vengadores en la que me quité el sobrero por primera vez ante una película de Marvel.
Poco a poco las películas de superhéroes iban haciéndose hueco en la industria, ya no como un sinsentido palomitero que solo pretende ganar al espectador por sus efectos visuales si no que cada vez los argumentos eran más elaborados, más interesantes y los villanos resultaban mejor escritos y protagonistas fundamentales de las películas. Capitán América El Soldado de Invierno es un gran ejemplo de la evolución en los argumentos y Loki en Vengadores un buen avatar de cómo debe ser un buen villano.
Marvel ha tenido grandes metrajes y otros no tanto. Películas que se notaban escasas de guión, de contenido y de personajes. Cintas hechas para rellenar los huecos para la siguiente entrega de Vengadores o sencillamente porque la fama que habían adquirido las películas de superhéroes era suficiente para que cualquier nueva cinta llenara los cines  aunque fuera el Hombre Hormiga o Capitana Marvel.
Sin embargo el largometraje que se lleva la palma de todos ellos fue Vengadores Infinity War. Pocos sabíamos a lo que íbamos cuando nos topamos con esa tormenta de emociones. Thanos como villano principal pronto se convertiría en un personaje temible pero querido al mismo tiempo. Su voluntad implacable matando a Loki en los primeros compases de la cinta, machacando a Hulk hasta asustarlo completamente y dejando a Thor a la deriva en el espacio fue una presentación inmaculada.
Pero lo que podía haberse quedado como un villano abrumadoramente poderoso decidieron llevarlo aún mas allá, dotándolo de un propósito que todos podíamos comprender. El mundo estaba superpoblado y el descontrol produciría el agotamiento de recursos a corto y largo plazo. Thanos había visto a su planeta natal morir por ello, a su gente autodestruirse en busca de recursos para al final extinguirse. Thanos es el único de su raza y quiere arreglar el universo. Para ello quiere hacer una purga, obtener las 6 gemas del infinito para poder acabar con exactamente la mitad de los seres vivos con un chasquido de dedos. Y lo mejor es el final,  cuando efectivamente lo consigue.
Infinity War es la película de Thanos, no solo su presentación si no que es él más importante protagonista y por eso es tan buena. Porque rompe las reglas de todas las películas anteriores, durante más de dos horas el espectador está pensando la forma en la que los héroes van a salvar el día. Todos, hasta el último segundo esperábamos la forma en la que Iron Man, Thor o  el Capi arreglarían la situación en el último momento. Pero entonces saltan los créditos…
Así acaba Infinity War, con la victoria del villano, o no… En un chasquido de dedos, Thanos extermina al cincuenta por ciento de todos los seres vivos, haciendo inútiles todos los esfuerzos de nuestros queridos vengadores. Y por supuesto veremos morir a muchos de ellos, algunos de los más importantes.
Sin embargo, tras digerir el espectacular final que supuso Infinity War para la franquicia y para lo que significa una película de superhéroes me perturbaba algo. ¿Qué se iban a inventar para Edgame? ¿Resucitarlos a todos? ¿Como? ¿Por qué?
Estas preguntas no tenían una respuesta que me complaciera y Endgame ya jugaba fuera de casa desde minuto uno. La cuarta cinta de los Vengadores empieza tras el apocalipsis de Thanos, en una misión para encontrar a este y recuperar las gemas. Para sorpresa de nuestros héroes, encuentran a Thanos medio muerto y sumamente debilitado hasta que confiesa que ha usado las gemas para autodestruirlas y eso casi le cuesta la vida. En un arrebato de furia, Thor decapita a Thanos con su hacha.
WOOOOW!! Empezamos muy fuerte, no podía estar el hype más alto tras esa escena. En cuestión de minutos habían acabado con el villano de Infinity War, el portador de las seis gemas del infinito. Sin embargo lo que viene después son casi dos horas de una película de superhéroes sin villano.
El objetivo de nuestros héroes será viajar en el tiempo con ayuda del hombre hormiga  para recuperar las gemas en el pasado, chasquear los dedos en el futuro para devolverlo todo a la normalidad y devolver las gemas al momento exacto donde las habían robado. Todo esto para inalterar el flujo espacio temporal.
En ese momento decidí desconectar, pasar de las explicaciones espaciotemporales que serían absurdas y probablemente incongurentes  y decidí disfrutar del resto de la película. El problema era que no había nada de lo que disfrutar. Durante más de hora y media el equipo se pone a buscar “las bolas del dragón” a través del espacio-tiempo dando lugar a situaciones embarazosas con sus yos del pasado o reencuentros con viejos familiares. Demasiado fan service y además del malo. Se intenta desesperadamente dar un guión y un trasfondo argumental a unos personajes que no necesitan tanta explicación. El resultado es una película sumamente lenta, sin esa chispa cómica de las anteriores y sin rumbo durante más de la mitad del metraje.
Sin embargo, la última hora de las tres que dura la película es muy satisfactoria. Si bien no me quitó las legañas del todo tras las casi dos horas de “no cierres los ojos, no cierres los ojos” que acababa de vivir, el momento en el que Hulk chasquea los dedos con las seis gemas para arreglarlo todo da comienzo a una nueva película completamente. Vuelve Thanos, quizás su versión más poderosa. Una versión que ha visto el futuro y  acude con rabia e ira a destruir a destruir a los vengadores. Su nuevo propósito: Destruir el universo entero y crear uno nuevo sin memoria con el poder de las gemas.
Pero esta vez, Thanos no es más que un villano poderoso que pisara las cabezas y pateará los traseros de nuestros protagonistas, excepto de la Capitana Marvel porque es mujer y está muy  feo pegar a mujeres, aunque sean infinitamente poderosas. Todo acaba con la ayuda de todos los vengadores, absolutamente todos los que formaron parte de Infitniy War en una de las mayores guerras que se recuerda en la gran pantalla. Es alucinante y apoteósica y a mí se me hizo difícil de disfrutar.

Tenía miedo. Miedo a los detalles de feminismo absurdo donde, después de cargarse a Viuda Negra (el personaje femenino mejor escrito de Marvel) roban minutos a los que realmente importan para empoderar al resto de mujeres de la cinta que no sé ni cómo se llaman. Pero sobre todo tenía miedo de lo que podría pasar. En mi cabeza Capitana Marvel iba a llegar a salvar el día, iba a matar a Thanos con tu poder de mujer y yo me iba a salir del cine. No podía ni imaginarme como podían darle un final así a una heroína sacada de la manga, que no tiene guión, no tiene motivaciones y no tiene carácter. De verdad sentí angustia.
Tras la pelea de Marvel vs Thanos donde se deja en vergüenza al grandullón ante una mujer, porque es Disney y era necesario hacer eso con alguien que ha pateado el culo a todos los vengadores varias veces, Thanos, de algún modo consigue quitársela de encima y es Tony Stark quien, en un truco de magia, consigue arrebatarle las gemas, chasquear los dedos y eliminar a Thanos con a todo su ejército.
El precio a pagar es la vida del primero de los vengadores y una escena para el recuerdo que me apena no haber podido disfrutar como se merece por culpa de la propaganda del 8M. EL final es un broche de oro al MCU, lleno de reencuentros emotivos y escenas para llorar. Y es por eso por lo que Endgame me deja un sabor agridulce.
Por un lado es una buena película, sobre todo si nos basamos en los estándares de la industria, pero por otro lado viene precedida de la mejor de todas. En Endgame todos sabemos tomo va a terminar, sabemos que Thanos va a perder esta vez, pero el precio a pagar será muy alto. Sabemos que iban  a recuperar todas las gemas y el guante iba a pasar de unos a otros como ya habíamos visto en la anterior cinta. Nada de esta película nos pilla de sorpresa y ese es su mayor problema.
CONCLUSION
Ese anticipo de casi todos los acontecimientos es lo que hace tan pesadas las tres horas de metraje. Tras los primeros veinte minutos viene más de hora y media de la más absoluta nada, donde el plan se va tejiendo a la velocidad de una procesión de semana santa y ejecutando a sabiendas de que todo va a salir bien, a merced del más barato fan service. La ultima hora es lo que todos estábamos esperando, la pelea por el universo y no decepciona. La sensación final es agridulce, como no puede ser de otra manera. Además las justificaciones espaciotemporales no me parecen apropiadas, representan un deus ex machina de manual y  resulta escueto para una película que pretendía ser la mejor de la franquicia.

Análisis: Marvel’s Spider-Man PS4



«Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto un videojuego.»
«Hacía mucho tiempo que no invertía tantas horas en un título en tan poco tiempo.»

Y es que después de unas 35 horas y de haber conseguido el Platino del juego, aun me apetece seguir jugando. Espero darle un descanso hasta que lleguen los dlc, y por eso hoy vengo a traeros mis impresiones sobre esté magnífico título de Insomniac games, exclusivo de PS4.
Marvel’s Spider-man es un juego de contrastes. Por un lado me atrevería decir que es el título basado en superhéroes que más nos hace sentir en la piel del protagonista, con el permiso claro de la saga Batman Arkham. Pero por la otra cara de la moneda, el videojuego abusa en exceso de la repetición y las misiones secundarias.
Hablemos de lo mejor del juego, el movimiento. Balancearsepor la isla de Manhattan es una verdadera maravilla. Honestamente no recuerdo ningún otro videojuego donde haya disfrutado más del viaje entre misiones y es la verdadera razón de que me haya conseguido el platino en menos de una semana. Las animaciones, los chascarrillos, las telarañas, el balanceo entre edificios… Forman un todo que hace sentir al jugador como si fuera realmente el hombre araña.
Quiero hacer una mención especial a como se enganchan las telarañas en los edificios a la hora de balancearnos. Si bien en otros títulos anteriores las telarañas parecían ir al cielo y podías usarlas hubiera edificios o no, aquí no ocurre esto. Cuando pasemos por Central Park, nos será más difícil engancharnos, mientras que entre rascacielos podremos subir más alto. Hasta tal punto llega el detalle que si nos agarramos a la base de un puente, notaremos como la cuerda es más corta y deberemos lanzar otra más rápidamente para no quedarnos sin impulso. Como digo, está repleto de esos pequeños detalles que marcan la diferencia y muestran el cariño de los desarrolladores.
«Nuestro vecino y amigo Spider-Man balanceandose por Manhattan.»
Aunque además de balancearnos podremos escalar o incluso correr en vertical por los edificios, lo que nos interesa ahora es analizar la segunda actividad que más haremos durante todo el título. Combatir.
En este punto es inevitable la comparación, y es que este Spider-man toma prestado muchísimo de lo que hizo grande a la saga del caballero oscuro de Akrham. Esquivas, contraataques, artilugios e incluso los remates pulsando triangulo+círculo. La comparativa es inevitable. Ahora bien, en este apartado sí que veo que el hombre araña no es rival para el Batman de Rocksteady. Las coreografías orquestadas en los títulos del murciélago ya eran una sinfonía de magia desde el primer Asylum, mejorándose cada vez más tras cada título. Sin embargo este Spider-man se queda algo atrás.
El combate es divertido y bastante resultón pero no se nota esa fluidez y maestría que podemos alcanzar en los mencionados títulos. A veces recibiremos golpes injustos o no podremos agarrar lo que en realidad queríamos.  Pero lo peor de todo es sin duda el uso de artilugios, no solo están rotísimos y puedes pasarte el juego casi sin golpear a nadie, solo con una buena combinación de artilugios y poderes que los recargan, sino que es muy molesto utilizarlos en combate.
Ya que estos no tienen un acceso rápido de botones, deberemos pulsar L1 para abrir una rueda selectora que pausa el juego, seleccionar cual queramos, y lanzarlo posteriormente con R1. Algo que se hace realmente aparatoso y poco fluido.

El sigilo es otro corta y pega de la, ya más que repetida, comparativa anterior. Sin embargo en este caso, tanto por las características del personaje como por la ejecución de las situaciones, el sigilo es el punto más flojo de todo el título. Algo que no encaja en absoluto, y que por suerte, en la mayoría de situaciones podremos evitar e ir directamente a las tortas.

Como punto positivo dentro del combate tenemos los remates, muy vistosos y espectaculares y sobre todo la movilidad. Todo el sistema de combate se basa en la movilidad del superhéroe, pudiéndose apoyar en paredes para saltar, hacer combos aéreos bastante largos o lanzar objetos del entorno a nuestros rivales. Todo ello acompañado de un sistema de habilidades por nivel que harán el combate más espectacular y divertido cada vez.
En líneas generales se hace un combate muy divertido con ciertas irregularidades que no empañan el conjunto final. Espero más trabajo en este apartado en una futura entrega para bordar una posible obra maestra.
«Pateando a un matón del tipo gorila, los cuales primero tendremos que aturdir.»
Pasamos a la historia. Si me preguntáis directamente os diría que la historia es buena, muy buena incluso en el tramo final del juego. Sin embargo tiene ciertos matices que cabe destacar.
El primero es la lentitud y el tono desenfadado con la que comienza. La dualidad entre Peter Parker y Spider-man estará presente en todo momento, haciendo misiones con ambos e incluso con algún personaje adicional. El problema que yo veo, es la total obsesión del juego en que nos paremos a realizar secundarias.
Tras cada misión principal el propio Spider-man soltará comentarios como “He descuidado la ciudad, debería darme una vuelta a ver qué ocurre” como pretexto a que invirtamos unos minutos a realizar actividades de menor importancia. Lo cual nos mete mucho en la sensación de cómo actúa el personaje en los cómics, ya que al contrario que Batman, Spider-man se pasea por Nueva York intentando ayudar a todo el mundo, mientras que el caballero oscuro sale de noche a resolver casos concretos contra villanos.
Pero como digo, el problema viene de la fragmentación de la historia principal debido a esto. En mi caso me gusta jugar la línea principal primero, del tirón y al acabar hacer todas las secundarias, pero en este juego me ha sido más tedioso de hacer de este modo. Si en tu caso prefieres ir más despacito, de seguro disfrutarás más estos parones para realizar secundarias.
Lo que es innegable es un guión que va de menos a más, pasando de ocuparnos de algunas persecuciones y maleantes a enfrentarnos a todos los jefes finales en el Acto final. Por supuesto el tramo final es sobresaliente, pero hace sonrojar un poco la mayoría de misiones principales de los demás actos. Muchas de ellas siendo meras introducciones a lo que después serán misiones secundarias, como los puestos de investigación o las bases.
En cuanto a los jefes finales mencionados y sin hacer spoiler, puede decir que son muy vistosos y espectaculares pero que su gameplay no les hace justicia. La mayoría se derrotan lanzándole redes u objetos del escenario siguiendo las mismas mecánicas. Recuerdo cuando gran parte de la comunidad se quejó de la ausencia de jefes finales en Arkham Knight, este Spider-man sí que tiene dichos jefes, pero en muchos casos parecen enemigos normales con trajes espectaculares. Echo de menos algo más de innovación es este campo.
«Aprovechando cualquier ocasión para hacerse un selfie»
Las misiones secundarias son muy numerosas y nos entretendrán más tiempo que la historia principal si queremos completarlas todas. La mayoría pecan de repetición y prácticamente ninguna aporta nada a la historia del personaje. Sin embargo si te gusta mucho el juego y las mecánicas disfrutarás haciéndolas ya que solo refuerzan la sensación constante de ser Spider-man.
Donde sí que se les fue la mano es en el número exageradísimo de delitos que aparecen aleatoriamente en todos los distritos del mapa. Hay más de 100 y se harán sumamente repetitivos de realizar.
Un detalle adicional, son los puzles. Hay dos modelos, uno similar a las tuberías de Bioshock y otro que se basa en la espectrografía. Ambos están bien pero como ya estaréis imaginando, se llevan a la repetición extrema pero esta vez no solo en secundarias, si no la propia historia principal también nos hará realizar muchos de estos puzles.
«Spider-Man no solo contará con un traje. Estos son solo una pequeña parte del repertorio.»
Por ultimo no quiero dejar sin mencionar el tema más polémico de este Marvel’s Spider-man. El downgrade. Fans de Sony afirman que el juego se ve incluso mejor que en los tráilers, mientras que los detractores no hacen más que señalar la escena del charco.
La realidad es que, siendo objetivo, existe cierto downgrade. Sobre todo está presente en la iluminación del juego. Porque sí, la iluminación pesa y es un elemento importantísimo en la optimización. Por lo tanto queda claro que Insomniac ha tenido que cambiar la iluminación para que no baje de los 30 fps. Donde más se nota es en el traje de nuestro héroe, donde antes habíamos visto multitud de reflejos y texturas, ahora son casi colores planos.
«Lo monstrado en el E3 es tiene claramente una mejor iluminación, dejando de lado al charco»
NOTA FINAL

8,5
Sea como fuere, el juego luce extremadamente bien a pesar el downgrade, como ya le pasó a The Witcher 3. La jugabilidad es muy buena sobre todo en la navegación por la ciudad. Un combate muy divertido aunque con margen de mejora y una historia bastante interesante sobre todo en su tramo final completan un juego que es máximo exponente del hombre araña en esta industria. Mi único deseo es que la segunda parte sea más y mejor.