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Análisis: DmC Devil May Cry


“Dante ya no es Dante, pero esto es más Devil May Cry”

Ninja Theory se la juega una vez más rehaciendo por completo Devil May Cry, concibiendo un reboot de la saga en la que cambia hasta la estética del emblemático protagonista, Dante.
El juego se ambienta antes de los sucesos de Devil May Cry 3, que era el primero en el orden cronológico, pero aunque tiene referencias a la historia que ya conocemos, no guarda una conexión directa con toda la trama.
El apartado gráfico es bastante potente y el diseño de enemigos revoluciona bastante lo visto anteriormente. Los colores y el contraste están muy conseguidos aunque las sombras presentan ciertos problemas. En conjunto no llega a la excelencia de God of War pero es lo mejor de la saga Devil May Cry.
El diseño es el punto más controvertido del título, presentando a dante como un modelo europeo de pelo oscuro en vez de con su típica estética manga y cabello plateado. Su comportamiento baila en la cuerda floja entre la chulería “bad-ass” de nuestro anterior Dante, y el carisma barato. Una fina línea que  es mejor juzgar por uno mismo y que a mí personalmente no me ha decepcionado.
El doblaje al castellano no le hace ningún favor al personaje ni a su hermano Vergil, al que también veremos con un gran diseño y esta vez sí, con el pelo blanco.
El punto clave del título es la jugabilidad, esta vez mejorada y más ágil que en anteriores entregas, algo que apaciguó el descontento de los fans ante el rework de Dante. Nuestro protagonista se mueve tremendamente bien y cambiar de arma mientras ejecutamos los combos se hace sencillo a la vez que imprescindible y profundo, algo que en otros juegos no pasaba tanto.
Tiene un sistema de auto-apuntado que funciona bastante bien y no entorpece para nada. Es, para mi gusto, el DMC más divertido de jugar, dejando a un lado la estética o la historia.
Hilando fuerte pasamos a la historia, muy en la línea de anteriores juegos, siendo la del primero o el tercero las mejores historias, pero esta no se queda del todo atrás. Añade varios puntos interesantes como el pasado de Dante, y conocer a su madre, un ángel, haciéndolos a él y a su hermano híbridos entre ángeles y demonios, también llamados Nephilim.
Una vuelta de hoja bastante elocuente para lo que ya habíamos visto, y que aporta al «lore» general sin romper nada de otras entregas. El transcurso de la historia es como viene siendo habitual en la saga, 20 misiones, ciertos jefes finales bien diseñados y momentos clave acompañados de notables cinemáticas.
Todo esto acompañado por un apartado sonoro excelente, como es costumbre,  rock duro y metal que nos ayudan a enfatizar el frenetismo del combate. No llega al nivel de su tercera entrega, que era una obra maestra en lo sonoro, pero desde luego no se queda demasiado atrás.
No todo es aceptable en esta entrega, empezando por su DLC, una historia sobre Vergil al terminar los sucesos del juego principal que es de todo menos buena. El combate de Vergil intenta emular al de Dante quedándose muy atrás, siendo muy tosco y mejorable. Además de fases más aburridas y cinemáticas mucho menos trabajadas.
NOTA FINAL
8,5
Un juego que reinventa la saga Devil May Cry de buena manera aunque no a gusto de todo el mundo. Su diseño es discutible y le pesa mucho el nombre de la franquicia que lleva, pero para nada desmerece su apartado artístico a una jugabilidad que, sí que es innegable, es la mejor de la saga hasta el momento. Algo que por otro lado era de esperar según los tiempos que corren.
Es un título muy disfrutable y tremendamente rejugable al igual que todas sus entregas anteriores. Un juego que mejora muchos aspectos y que, salvando su diseño visual discutible, no se le puede achacar que empeore nada de lo visto hasta ahora.

Análisis: Uncharted The Lost Legacy

Es muy difícil hablar de Uncharted y no pensar directamente en Nathan Drake. Y precisamente eso es lo que nos trae Uncharted The Lost Legacy, un spin off de la franquicia pero sin su principal protagonista.
El videojuego nos pone en vista sobre los hombros de Chloe, una vieja conocida de la saga, acompañada por Nadine Ross, una de las villanas de Uncharted 4. Una nueva y excelente historia que nos viene a contar lo mismo que en anteriores entregas. Otro tesoro, otra búsqueda y otro buen villano al que robar y vencer. Pero nada de esto la hace desmerecer lo más mínimo.
Es cierto que desde el apoteósico desenlace de Uncharted 4 esta historia nos sabe a poco, y que la falta de Nathan es motivo suficiente para el rechazo de algunos fans. Es como imaginarse un Tomb Raider protagonizado por alguien que no fuese Lara Croft.
Por estos motivos pienso que Uncharted The Lost Legacy es un experimento de Naughty Dog. Un experimento que me atrevería a decir, que intenta lo que no se atrevieron a intentar con Uncharted 4, y es meterse en parte en un mundo abierto.
Este juego añade la dosis más grande de exploración vista en la saga en uno de sus capítulos, soltándonos en una escenario generosamente grande, con un mapa físico en manos de Chloe que deberemos mirar para ir a donde vayamos consiguiendo datos de diferentes misiones. Es una forma bastante ingeniosa de hacer explorar al jugador, permitiéndole encontrar tesoros, resolver puzles opcionales y hacer misiones secundarias. Por supuesto no es nada del otro mundo ni profundiza demasiado en este aspecto, como ya he dicho parece más un experimento que no se atrevieron a hacer antes.
Uncharted The Lost Legacy no innova en prácticamente nada más allá de lo mencionado anteriormente, el resto del juego es simplemente Uncharted 4, desde los tiroteos a la escalada, pasando por las opciones para afrontar los combates, el sigilo, el coche, la cuerda y todas las cualidades de la entrega numerada.
La menor duración de la aventura la dota de mayor ritmo y más trepidante en su conjunto global, además de ciertos puzles más ingeniosos pero que no llegan a la excelencia que muchos fans llevamos pidiéndole a la saga desde su primera entrega. Pero tampoco es que haya en el mercado nada que a día de hoy supere a la saga Uncharted en la propuesta de diversión frenética que propone.
Por contra partida, Chloe es mucho menos carismática que nuestro anterior cazatesoros, y sin pecar de estar rodeada de un mal contexto, la historia de Nathan engancha mucho más. El juego hace referencias constantes a Uncharted 4 orientadas a los fans, sin olvidarnos de los múltiples chascarrillos entre nuestras protagonistas que, aunque igualmente elocuentes, siempre quedarán mejor en boca de Sully o Nathan.
Por supuesto, tenemos presentes todos los errores de la cuarta entrega, que no eran muchos pero que este título no se centra en arreglar. Los puzles siguen sin ser sobresalientes aunque como siempre, muy ingeniosos y preciosistas, y la falta de innovación es aún más presente en esta entrega que en ninguna otra. Los tesoros y el añadido de las fotos no dejan de ser anecdóticos y sin mayor utilidad, aunque ahora tenemos una misión secundaria en la que, de completarla, obtendremos un brazalete que emitirá una señal al estar cerca de un tesoro. Otro experimento más en esta entrega.
Por último las 8 horas de escasa duración unidas al hecho de reciclar prácticamente todo Uncharted 4 en cuanto a mecánicas y motor gráfico sitúan al juego en parecer más un súper DLC que una entrega aparte. Sin duda si este contenido hubiera venido con el juego base estaríamos hablando del juego de aventuras de la década.
NOTA FINAL
9
“Uncharted es Nathan Drake y Nathan Drake es Uncharted”

Perder su mayor icono hace mella en The Lost Legacy pero considero todos los experimentos de este título bastante acertados. Tampoco es un título a precio completo por lo cual lo sigo considerando más como un súper DLC que como un juego aparte. Un título que junto con Uncharted 4 no hace más que redondear el aura de excelencia que Naughty Dog ha creado con esta saga.
  
Creo que es momento de dejar Uncharted en la estantería y dejar paso a una nueva IP de la empresa californiana, y espero que este experimento le sirva para brindarnos algo que mejore, si es eso posible, lo visto en Uncharted 4 y The Lost Legacy.

Análisis: Uncharted 4



“Uncharted 4 es un broche de oro a las aventuras de Nathan Drake”


La mejor definición que podemos darle a Uncharted 4 es la de estar jugando una película de Hollywood. Una película de acción en la que encarnamos al protagonista y nos sumerge en su historia de una forma casi mágica. Uno de esos títulos que no quieres que se termine nunca y sin embargo no puedes parar de jugar.
Esto es debido a su excelente historia que nos enganchará desde el primer minuto de juego hasta el último y nos seguirán sabiendo a poco las 16 horas aproximadamente que tardaremos en finalizarlo por primera vez. Un guión de película que, salvando la aparición de un hermano perdido que no se había mencionado antes, logra convencer y defenderse más que bien ante las alarmas sobre la falta de ideas después de 3 juegos de la saga. Uncharted 4 tiene el mejor guión de la saga, con más giros argumentales y con los personajes más maduros y matizados hasta ahora. Algo muy difícil de conseguir con la presión de 3 historias muy similares a sus espaldas.
Y como no puedo seguir alabando la historia sin hacer spoiler pasaré a mencionar a su fiel compañera. La calidad visual. Y es que cuando hablamos del mundo audiovisual, la inmersión va de la mano con la historia y el apartado gráfico. Este es sencillamente lo mejor que se ha visto en una PS4 y la única pena es que sea exclusivo de esta plataforma y no podamos verlo correr a 4K nativos en un Pc de alto presupuesto. Todo hubiera sido por el bien de la humanidad. Pocas palabras bastan para definir la perfección.
Acompañando a todo esto tenemos una banda sonora de 10, mejorando los ya épicos temas de la saga Uncharted y estando perfectamente implementados en cada persecución, tiroteo o momento de calma. Unos personajes carismáticos y un protagonista de lujo que no paran de lanzarse chascarrillos mientras jugamos y que harán las risas en todo momento junto a unas cinemáticas que no sabes cuando empiezan y cuando terminan gracias a la magia de Naughty Dog, hacen que la inmersión se multiplique.
Pero de la inmersión pasamos a la diversión, que al fin y al cabo es el motivo del porque se llaman videojuegos y para ello veremos los puntos más sobresalientes de su jugabilidad. Es un juego muy lineal con ciertos mapas algo más grandes para perderse explorando y buscando tesoros, esos coleccionables tan característicos de la saga sin ninguna importancia en la historia. Mapas que son los más grandes de la saga pero que no lo convierten ni por un momento en un sandbox. Uncharted conserva su identidad de linealidadpara tanto para fanáticos como detractores pero engrandece su registro aportando amplitud y diversidad a la exploración.
En cuanto a los tramos de tiroteos, estos están muy bien implementados, al más puro estilo de su segunda entrega que tan buenas sensaciones nos dejó  y en ningún momento se hacen pesados o repetitivos. Además que poder abarcar las situaciones de diversas formas en mapas más abiertos y con más posibilidades de sigilo o de encontrar nuestra pequeña trinchera desde donde disparar.
Pero lo que el juego hace mejor que ninguna otra cosa es moverse. Movernos mientras disparamos, saltar por tirolinas y cuerdas para caer encima de enemigos, cambiar de cobertura porque se destruyen,  pero sobre todo escalar.
Escalar, saltar, caer y volver a escalar es lo que más va a hacer Nathan Drake en esta aventura. Lo haremos durante el combate, para alcanzar grandes alturas entre maravillosos paisajes o mientras de destruye el escenario a nuestro paso. Ser testigo de primera mano mientras todo esto sucede solo puede considerarse una delicia. Y es que Naughty Dog  aprovecha cualquier situación para maravillarnos con la potencia y el diseño de Uncharted 4.
Todas estas cualidades resumen al título en excepcionalmente divertido, que a fin de cuentas es lo que todo fan de la saga esperaba de él. Es muy fácil derrochar elogios ante este título pero es muy difícil encontrarle puntos negativos entre tanta persecución de película, tiroteos sin descanso y escaladas que quitan el hipo. Pero intentaré valorar ciertos aspectos que, aunque no desmerecen su conjunto global, hacen que la perfección siga siendo un hito al alcance de nadie.
La falta de innovación tanto en narrativa como en jugabilidad se hace presente en esta cuarta entrega. Es cierto que la historia es la mejor que nos han contado en la saga y que hay elementos nuevos como la cuerda, el pico, el coche o el cabestrante que añaden un punto de excelencia a lo que ya conocíamos, pero todo eso no quita que volvamos a buscar un tesoro por cuarta vez y que  no haya cambios sustanciales en la jugabilidad más que el perfeccionamiento de lo que ya teníamos. Personalmente no lo considero un punto realmente negativo, ya que un cambio mayor podría haber generado una pérdida de identidad en la saga. Para ello, estoy seguro que Naughty Dog nos sorprenderá con una nueva franquicia.
Otro punto que podría no estar a gusto de todos es la  lentitud con la que el título trata el comienzo de la aventura, haciendo mucho hincapié en conocer a su “nuevo” hermano y que todo tenga sentido. Para algunos puede ser una pega pero yo creo que consigue que tanto Samuel Drake, el hermano, como el vacío existencial de Nathan tomen un asiento en nuestros corazones como en su día hicieron sus respectivos aspectos en  sus anteriores entregas.
Los puzles son la asignatura pendiente en toda la saga. Y en esta entrega no son más difíciles ni abundantes pero sí más bonitos e ingeniosos. Al igual que el anterior es un punto controvertido que de ser diferente podría perderse ese efecto cinematográfico que tanto presume el título. Lo mismo pasa con el villano final, lleno de secuencias QTE.

Se notan, también, ciertos fallos en la IA de los enemigos y aliados, que no suponen mayor problema debido a que no es un juego centrado en la infiltración o el sigilo como The Last of Us, pero dan lugar a escenas bastante graciosas  y absurdas.

Siendo algo quisquillosos y puestos a pedir, estaría mucho mejor que el juego corriese a 60fps en vez de a 30fps, lo cual sería imposible para la tostadora de Sony, pero he de admitir que el efecto blur y movimientos de cámara hacen que se vea bastante fluido pese a todo, mucho más que otros juegos a 30 fps. O que dejasen de lado el multijugador para darnos 5 o 6 horitas más de historia hubiera sido tocar el cielo.
NOTA FINAL
10
Uncharted 4 supera unas desmesuradas expectativas puestas en él y lo hace con sobresaliente. Superando incluso a Uncharted 2 en todos los apartados del videojuego que se pueden valorar. Tan solo la continuidad y falta de innovación en el género se le pueden achacar y ahí es donde su segunda entrega llevaba la ventaja del factor sorpresa. Superar a un título que en su momento ya era una Obra Maestra no se merece otra calificación.
Lo que si me gustaría matizar es su poca profundidad. Ni mundo abierto, ni personalización ni misiones secundarias a las que tanto estamos acostumbrados en estos tiempos. Uncharted nos vende una soberbia historia que vale cada céntimo que cuesta, acompañada con el mejor apartado técnico y visual que puede tener un título de esta generación.

Análisis: Horizon Zero Dawn

Horizon Zero Dawn nos sumerge en una aventura mitad salvaje y mitad mecánica en un mundo post apocalíptico donde los humanos se agrupan en tribus, cohabitando con máquinas zoomorfas hostiles, para su supervivencia. Dejando intuir desde un primer momento algún suceso que acabó con la civilización y que descubrirlo será el eje central de nuestra historia.
Una historia que engancha desde los primeros compases, donde nos hacemos con el control de Aloy, una valiente cazadora de máquinas, desde su nacimiento hasta el descubrimiento de los enigmas que llevaron a esa antigua civilización a su extinción. Es aquí donde reside su punto más fuerte, en un guión de cine, unas cinemáticas a la altura y una generación de expectación para el jugador que hace que las horas se vayan volando en la historia principal.
Todo ello va a acompañado de un apartado gráfico de sobresaliente. Es sin duda de lo más potente que podrá mover una PS4 pero también un referente de lo que un buen diseño de mundos debe ser. Vastos parajes con identidad propia, desde desiertos hasta montañas heladas pasando por ríos, bosques, riscos y cualquier tipo de paisaje que exista en nuestro mundo, al fin y al cabo es lo que pretende representar, y lo hace de una forma espectacular. Sin olvidarnos de la mezcla de estilos en las civilizaciones tribales que nos encontraremos, inspiradas en la Europa medieval, o la cultura árabe, y todo ello sin olvidarse de la conexión con lo mecánico. Horizon es sinónimo de inmersión gráfica y artística a todos los niveles.

En cuanto a la exploraciónpodemos entenderla como uno de los principales atractivos del juego, que sin ser obligatoria para completar la historia principal, esta cumple con nota aunque no hará las delicias de los más exigentes en cuanto a  mundos abiertos se refiere, siendo los Calderos los puntos más interesantes del juego. El título está repleto de coleccionables que nos llevará varias horas encontrar y cuenta con un numero aceptable de misiones secundarias que no aportan nada nuevo pero nos permiten regocijarnos un poco más en el maravilloso y vivo mundo de Aloy.

No podemos valorar la jugabilidad de este título sin nombrar a otros tantos que sirven de inspiración a Guerrilla para este Horizon Zero Dawn. En un primer vistazo el arco y la escalda recuerda a Rise of The Tomb Raider, el mundo abierto de Assassin’s Creed o Watch Dogs, el sistema de conversaciones al más puro estilo The Witcher 3 y los enfrentamientos contra grandes maquinas con sus puntos débiles y estrategia a seguir para derrotarlas como si fuera Monster Hunter. Es en esta mezcla de estilos donde el juego intenta hacerse un nombre pero sin demasiado éxito. Es imposible jugar sin encontrar multitud de similitudes con los títulos anteriores, lo cual no es necesariamente un problema per se, pero si lo es cuando el juego se queda corto en dichos aspectos sin llegar a la excelencia de los anteriormente citados.
Al final se siente como un batiburrillo de cosas de aquí y de allá donde nada brilla especialmente y que tan solo su apartado técnico y su buena historia consiguen mantener unido hasta el final. Y es que la mezcla de entidades de una forma mediocre genera un conjunto mediocre en su resultado final.
Tiempos de carga excesivos, animaciones fáciles lejos del sobresaliente, abuso de las distancias y el tiempo para llegar a las misiones, misiones secundarias tediosas en la línea de los juegos de Ubisoft y un sistema RPG bastante simple y corto en todos los sentidos, son solo algunos de los puntos que suman mediocridad al título pero que en ningún caso lo hacen un mal juego.
Sin embargo voy a comentar los que a mi parecer si son fallos graves que rompen bastante la experiencia del jugador.
Por un lado tenemos el sistema de escalada automático, muy lejos de lo que ha sido el reboot de Tomb Raider y que transforma lo que podría haber sido una apasionante escalada por un Diplodocus metálico a una tediosa subida que se solventa empujando el joystick hacia arriba. Sumado a una animación de salto realmente penosa y unos escenarios que solo pueden ser escalados en ciertos lugares que podemos contar con las manos, hacen que este aspecto desentone mucho en un juego cuya calidad media sería bastante alta.
El segundo punto es acorde a su sistema de combate. Si bien los combates contra maquinas son divertidos y se pueden afrontar con diferentes estrategias, desde un sistema de sigilo mediocre a la confrontación directa, las batallas contra humanos son horribles, con graves fallos en la IA y que recurre a la acumulación de enemigos para complicar las cosas. No posee un modo de fijar blanco lo cual nos hará dar palos de ciego cuando peleamos cuerpo a cuerpo siendo esta forma, irónicamente, una de las más efectivas del juego.
Pero donde todo este sistema converge es en su sistema de dificultad, el cual considero que está completamente mal. Un sistema artificial que en las dificultades bajas será un paseo y seremos casi intocables y en las más difíciles se convierten en combates de 20 minutos cada máquina donde un golpe puede matarnos directamente. Si a todo esto le sumamos la acumulación de enemigos presente en todas las dificultades y un tedioso sistema de escalado de daño, tanto del que infligimos como del que recibimos según la dificultad, tenemos una dificultad totalmente artificial y pobre en su diseño. Poniendo un ejemplo, una flecha en la cabeza de un humano normal no es letal en máxima dificultad pero si lo es en modo fácil. Una pena que no se inspirasen en From Software para ajustar la dificultad sin recurrir a esto.
NOTA FINAL
7,5
Un juego Bueno con aspectos sobresalientes que se ve penalizado por estos últimos fallos que considero imperdonables. Pese a ser un remix de varios juegos es un título muy disfrutable y de una duración bastante aceptable para su género. Unas 15 horas solo la historia principal y más del doble si vamos a por todos los coleccionables. Se ve eclipsado por los títulos en los que se inspira pero merece la pena jugarlo aunque solo sea por su historia e inmersión o por simplemente por darse una vuelta por el maravilloso mundo que recrea. Es uno de esos juegos que merecen una oportunidad y ser juzgados por vosotros mismos.
Leyenda de Puntuaciones:

         –          0-3à  Basura
         –          4    à  Muy Malo
         –          5    à  Malo
         –          6    à  Mediocre
         –          7    à  Bueno
         –          8    à  Muy Bueno
         –          9    à  Excelente
         –          10  à   Obra Maestra