Análisis: Dark Souls 3

La culminación de una saga que empezó casi como juego indie y que ha terminado siendo un referente en el mundo de los videojuegos.  Llegando al punto en que todo RPG moderno absorbe una o varias mecánicas de esta saga. Sobre todo el sistema de combate.
Es difícil analizar este juego debido a que gran parte de su magia reside en las emociones que experimenta el jugador al estar dentro de él. Y eso es algo que sólo uno mismo puede experimentar.
Empecemos por la parte más objetiva:
  • El apartado visual es una maravilla. No goza de la potencia bruta de The Witcher 3 u otros referentes de esta generación, pero su apartado artístico es abrumador y la potencia de la que dispone le permite reflejar de manera excelente lo que quiere transmitir. Decrepitud, oscuridad, decadencia incluso algunos toques de miedo. Algo que en anteriores juegos de From Software no estaba tan logrado y que con la llegada de, primero Bloodborne y luego Dark Souls 3 se muestra un apartado gráfico que realmente hace justicia con lo que nos quiere contar. Una mención especial a los diseños de bosses, increíbles.
  • La jugabilidad mejora, y mucho. Dotando al juego de velocidad como ya lo hizo Bloodborne pero sin perder la esencia de su alma oscura, este Dark Souls 3 combina a la perfección ambas mecánicas y las eleva al máximo exponente nunca antes visto en la saga Souls-Borne. Hay que mencionar que este sistema ya está siendo adoptado por muchos otros grandes títulos de la industria, como Zelda o Assassin’s Creed entre otros. Y es que From Software ha pulido tanto este sistema que ya es casi imposible alcanzar ciertas cotas de realismo en el combate sin prácticamente copiar a la saga Souls. Lo que comenzó con el primer Dark Souls, ha generado una nueva corriente en todo el mundo de los videojuegos. Títulos como Nioh han cogido el testigo de este sistema de combate y llevado un punto más allá para el gozo de muchos. Veremos que nos depara  el futuro pero From Software parece haber creado un “monstruo” que ha venido para quedarse.
  •  La IA y los Bosses. Dejamos a un lado la dificultad artificial por aglomeración de enemigos de Dark Souls II y la tosquedad en los movimientos de Dark Souls para pasar a la fluidez y las geniales animaciones de combate de enemigos y bosses. Los combates son más dinámicos, más rápidos y más impredecibles. Hay boses con truco, otros sumamente ágiles y otros que pueden hacerte “instant-kill” y todos con un set de movimientos variado e impredecible en muchas ocasiones. No se quedan cortos los enemigos “normales” sumamente diferentes y a los que hay que enfrentar de maneras muy diferentes a lo largo de la aventura.
  •  La banda sonora es excepcional. Mejorando todo lo antes visto en la saga y probablemente una de las bandas sonoras más inmersivas de los videojuegos.

La parte subjetiva la dejo a juicio de cada uno y me limitaré a dar ciertas opiniones personales:
  • RPG: Dista mucho de ser un rpg al completo. Sobre todo si lo comparamos con otros títulos mucho más profundos del género. Carente de conversaciones, cinemáticas, misiones… tampoco se queda excesivamente corto en todo lo demás, como niveles, atributos, armas, armaduras, hechizos… Para mí se queda a medio camino entre un rpg y un mata monstruos nivel experto. Sin que esto quiera ser un punto negativo ni mucho menos.
  • Las hogueras antes de acceder a los bosses están muy lejos. Si bien es cierto que la colocación de las hogueras suele estar bien y recompensan al jugador al llegar y poder rellenar sus frascos de vida, se hace muy pesado ir desde la hoguera más cercana al boss contra el que acabas de morir. Muchas se encuentran a un minuto o dos corriendo, subiendo y bajando escaleras y sorteando enemigos para llegar a la zona del boss. Y si has de repetir ese boss 20 o 40 veces pues imaginaros. Es algo que en los DLC han arreglado y las hogueras están prácticamente en la puerta de los jefes. Un detalle.
  • Juega con tus emociones. Sobre todo con tu paciencia. Este juego puede hacerte gritar de alegría al matar al fin a un jefe final o gritar de frustración al morir una y otra vez de maneras cada vez más estúpidas. Y ese es el encanto del juego. Dicen que pasarse Dark Souls nos hace mejores personas y sobre todo más pacientes.
  • La historia o lore es lo más flojo del juego. Un argumento simple junto a cinemáticas casi ausentes y conversaciones que dicen poco. Es la comunidad la que entre todos van ordenando las pistas del lore y montando la historia, que no es mala, pero si floja.
  • Por último y lo que creo más importante es la dificultad. Es un juego muy difícil para novatos en la saga, y que resultará más fácil para los veteranos gracias a su mejora en el control del personaje. Aunque es cierto que diferentes niveles de dificultad vendrían bien para contentar a todo tipo de público, From Software se reserva esa carta para seguir manteniendo el estándar que nos plasmó en el primero. Es a comunidad la que decide añadir ese plus de dificultad, pasándose el juego desnudo, a nivel 1 o sin esquivar.

NOTA FINAL
9,5
Dark Souls 3 es el último y mejor Dark Souls. Afianza las bases de lo que en su día propuso el primer Dark Souls, añade ciertas mejoras que tuvo Dark Souls 2 y lo mejora todo hasta cotas nunca antes vistas en un videojuego. Es inmersivo, es frustrante y es tremendamente gratificante. Ideal para iniciarte en la saga y un final fantástico para veteranos. Un juego que premia tu paciencia, capacidad de adaptación, reflejos y estrategia. Todo ello sin ser injusto o tedioso.
Si buscas un reto, dale una oportunidad.

Leyenda de Puntuaciones:

         –          0-3à   Basura
         –             à   Muy Malo
         –             à   Malo
         –             à   Mediocre
         –             à   Bueno
         –             à   Muy Bueno
         –             à   Excelente
         –          10  à   Obra Maestra

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