Análisis: Dark Souls 2

“Es un buen juego, pero es un mal Souls”

Cualquiera que haya indagado un poco sobre este juego habrá encontrado críticas a este juego en las que se hace mención a esta frase o similar.
He de decir que a esta afirmación no le falta razón, pues este título se olvida de muchos de los detalles más representativos del primer Dark Souls. El diseño interconectado de niveles y escenarios es quizás lo que más deprime en este juego. Se nota a demasiado que este proyecto se desarrolló por separado entre varios grupos de diseñadores y que luego se conectaron los escenarios como buenamente se pudo y de acuerdo a las prisas de la publicación.
Esto es debido en gran parte a la ausencia del director de todos los juegos de la saga Souls-Borne a excepción de Dark Souls 2, Hidetaka Miyazaki. La falta de este señor está muy presente en este juego, lamentablemente para lo malo. Y es que es difícil creerse como al subir un ascensor en una cueva podemos encontrarnos un suelo de lava rodeando un torreón.
Pero en Dark Souls 2 no es todo malo. Es un juego bastante divertido que  solventa muchos de los errores capitales que tenía el primer Dark Souls. Haciéndose el más representativo el control del personaje y la animación de rodar. Este juego sentó las bases de lo que después sería el sistema de control de Dark Souls 3, que mejora en todo al de esta entrega. Pero no hemos de menospreciar los comienzos.
También el sistema de viaje entre hogueras hace el juego más dinámico y menos repetitivo el darle tantas vueltas a las mismas zonas. Este sistema, por ende, solventa en gran medida la absurdez en la interconexión de escenarios, que si bien no la hace inexistente, hace que chirríe mucho menos en la mente del jugador si este está centrado jugando y no analizando cada rincón del juego.
Las “ascuas de la adversidad” nos permiten rejugar zonas y matar jefes finales con una mayor dificultad sin tener que empezar el “Nuevo Juego +”. Un acierto increíble que no se conservó en DS3, una pena. Además del “Juramento de los Campeones” que añade dificultad al juego en cualquier momento, es como un modo difícil en un Dark Souls. ¿Suena de locos verdad?
El punto más controvertido del juego, que gusta a algunos y que otros muchos odian está en los atributos del personaje. Por un lado, el atributo “Adaptabilidad” refleja el número de “frames” de invulnerabilidad que tendremos al esquivar rodando, además de la velocidad en el consumo de los frascos de curación. El resultado de esto es que si no subimos este atributo hasta un mínimo para que podamos rodar sin recibir daño, tendremos tan solo unas décimas de segundos para rodar en el momento exacto y en algunos casos será directamente imposible debido al excesivamente grande “hitbox” de ciertos enemigos y jefes finales. A mí personalmente es una estadística que me parece inútil y que la capacidad de esquivar y rodar debería estar relacionada con el peso del equipo o con algún atributo como la agilidad.
Pero por otro lado, los hechizos de piromancias ahora requieren atributos de “Fe” e “Inteligencia” para ser más poderosos, lo cual considero un acierto. Nos obliga a olvidarnos de la “demasiado poderosa build” de guerrero pesado con piromancias destructivas del primer Dark Souls. Que además rompía el componente invasivo online del juego de manera absurda.
Cabe mencionar que el online de Dark Souls 2 es el mejor valorado por los fans de toda la saga, no solo por el mejor balance de “builds” y estabilidad si no por la disminución del tan odioso lag en mitad de los combates. Parece que el online funciona mejor si Miyazaki no está al mando.
Pero ya entrando en el terreno de lo meramente subjetivo, he de decir que los jefes de Dark Souls 2 me han parecido los más fáciles y visualmente pobres de la saga. Es cierto que hay algunos buenos diseños y de elevada dificultad pero ni siquiera el Caballero del Humo o el Demonio de la Fundición me han supuesto grandes obstáculos como en otras entregas. Lo que sí es irritante en algunos de ellos es el camino a recorrer hasta poder enfrentarlos. Como pasarelas estrechas donde puedes caer a la lava o campos enormes de ventiscas heladas donde no tenemos visión de nada y tardamos más de 5 minutos en llegar a enfrentar al jefe.
Por último, y después de criticar el diseño de niveles del juego y la dificultad artificial por acumulación de enemigos en muchos casos, quiero partir una lanza a favor del juego por sus excelentes dlc. Los 3 tienen escenarios mejor interconectados, con atajos y enemigos mejor colocados para suponer un reto sin recurrir a la acumulación. Y salvando esa horrible zona de ventiscas en el tercer dlc, estas expansiones de contenido son sin duda lo mejor de Dark Souls 2, incluyendo a algunos de los mejores Jefes del juego y de la saga.
Me ha gustado más de lo que esperaba. He de confesar que lo empecé con el hocico torcido debido a tanta crítica que había leído pero ha sido un juego que ha ido de menos a más conforme pasaban las horas. Unas 50 horas para completar el juego con sus 3 dlc incluidos y eso sin invertir tiempo en rejugar zonas o jefes gracias a las “ascuas de adversidad” puesto que no estoy interesado en el farmeo o el pvp.
Puede que no sea el mejor  Dark Souls, pero si no prestas atención a sus incoherencias en diseño de niveles, merece muchísimo la pena jugarlo y tiene muchísimas horas tan solo en pasarse el juego a secas. Y si te interesa el PVP es el mejor de la saga aun a día de hoy.


NOTA FINAL
8,5

Es un juego muy bueno que pese a mejorar ciertos aspectos de su anterior entrega falla en conceptos fundamentales de la saga Souls, como sus escenarios interconectados y atajos, que si bien es cierto que se solventa en gran medida si añadimos los dlc, como conjunto completo se queda algo por debajo de su predecesor. Aunque por el contrario, esta entrega tan azotada por parte de la crítica y los fans, sienta las bases de lo que fue después Dark Souls 3 en cuanto a jugabilidad. Sin olvidarnos de su amplia rejugabilidad y el mejor pvp de la saga. Un juego que como toda la saga Souls, no es para todo el mundo, pero que si deseas un reto te encantará.

Leyenda de Puntuaciones:
        –          0-3à  Basura
        –          4    à  Muy Malo
        –          5    à  Malo
        –          6    à  Mediocre
        –          7    à   Bueno
        –          8    à  Muy Bueno
        –          9    à  Excelente
        –          10  à   Obra Maestra

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