“Gears of War es la hostia”
En un momento de hegemonía de los shooters bélicos multijugador, con Call of Duty dominando la escena con puño de hierro, y grandes joyas como Half Life 2 o Halo para los más amantes del singleplayer, Epic Games decide lanzar su primer Gears of War.
2006 es la fecha clave para el nacimiento de una franquicia rompedora en su género. Un género del que parecía estar todo inventado. Desde los primeros Doom pasando por los Quake más competitivos o el, ya mítico, Counter Strike pasamos a una evolución natural del género. Los títulos más enfocados al multijugador, más balanceados y con una jugabilidad más pulida como la saga de Activision, o títulos más centrados en la aventura en solitario pero que coqueteaban con las mecánicas de los shooter más clásicos, como pudiera ser el caso de Resident Evil 4 o el propio Half Life 2.
Sin embargo no fue poco lo que los chicos de Epic Games decidieron mezclar en su primer Gears para dar a luz un nuevo concepto. Hablamos del shooter en tercera persona basado en coberturas. Quizás no fuese el primero en coquetear con el sistema de cubrirse con un botón pero desde luego fue el primer juego en llevarlo a tal extremo. Tanto fue así que no solo la crítica se deshizo en halagos ante el hijo de Epic Games, si no que otras desarrolladoras como Naughty Dog entre tantas, utilizaron varias de sus mecánicas en sus futuros juegos. Recordemos Uncharted como lo que es, un juego de acción basado en disparos y coberturas.
Tras dejar claro el impacto posterior que tuvo el primer Gears, algo así como está siendo el primer Dark Souls para el género acción/rpg, me gustaría matizar que la saga de Marcus Fenix y compañía no fue solo una mera pionera del género si no una verdadera obra maestra por la cual os traigo este breve recordatorio.
Lo más destacable de la trilogía principal su modo historia, la cual nos sitúa en una planeta homónimo a la tierra donde los humanos han de hacer frente a los Locust, unas criaturas que hasta entonces habían vivido bajo la superficie hasta que decidieron salir al exterior y apoderarse del planeta entero. Bajo esta premisa, no demasiado complicada, se desarrollan las tres primeros juegos de la franquicia y bajo el mando de Marcus Fenix y nuestro escuadrón habremos de detener a los monstruos y extinguirlos.
Aunque no cuenta con giros argumentales inesperados ni escenas increíblemente dramáticas, una historia sencilla que se sale ligeramente de lo habitual sirve como pretexto perfecto para lo que todos buscamos en realidad. Matar monstruos con una gran variedad de armas y superar diferentes retos con astucia y habilidad. Y es que esto último es la piedra angular sobre la que báscula todo el conjunto.
Un sistema de coberturas acompañado por unos escenarios perfectamente diseñados donde cada cobertura cuenta, cada enemigo esta situado al milímetro y su IA les permitirá emboscarnos y rodearnos en las dificultades más altas. El juego supone todo un reto para afrontar solo o en cooperativo, donde el baile entre coberturas y la astucia en el posicionamiento y el flanqueo en las diferentes áreas darán la victoria al jugador más listo antes que al más hábil.
Dejando así en entredicho la, hasta entonces cierta, creencia de que los shooter solo requieren habilidad. En Gears of War se premia el posicionamiento, la astucia y el saber moverse mucho más que la puntería. Los enemigos son esponjas de balas y eso los hace demasiado resistentes para únicamente dedicarnos a dispararles cuando asoman la cabeza, por lo tanto se hace mucho más interesante buscar coberturas que nos permitan rodealos y flanquearlos por un lateral donde tengamos un tiro limpio para acribillarles a balas.
Así es como el Epic Games, sin saberlo o no, ha creado la saga de shooter más cómoda para jugar en consola frente a PC. Que no se me entienda mal, el teclado y el ratón siempre serán mejores periféricos cuando hablamos de pegar tiros, y Gears of War no es una excepción. Pero si se nota una menor diferencia que en títulos donde la puntería es más crucial, e incluso llegaría a decir que se hace muy satisfactorio jugar con mando.
En cuanto a las diferentes entregas solo puedo decir que cada una es mejor que la anterior. Aunque la primera fue la más impactante e innovadora de todas, tras cada entrega Epic Games fue añadiendo pequeños detalles y, sobre todo, más espectacularidad en la historia principal aunque manteniendo las bases intactas. Es fácil ver análisis especializados dotan a la primera entrega de la puntuación más alta e incluso desvirtúan a la tercera entrega (por no hablar de la cuarta). La realidad es que estamos ante una saga que no ha innovado mucho desde el bombazo de su primera entrega, pero ninguna de sus entregas principales desmerece lo más mínimo ante las demás.
Si a todo lo mencionado añadimos unas personalidades fuertes a los protagonistas, multitud de chascarrillos y bromas que amenizan las travesías y la gratificante sensación de matar monstruos cada vez más grandes, solo puedo decir (como diría el propio Marcus Fenix):
“- Gears of War es la hostia.”
NOTA DE LA SAGA
9

