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Análisis: Saga Batman Arkham

«La saga que puso a Batman en el altar de los videojuegos»


Rocksteady, la desarrolladora descocida que se fijó como objetivo poner al caballero oscuro en el lugar que se merece dentro del mundo de los videojuegos. Con la misma premisa que Cristopher Nolan y su trilogía del murciélago, los chicos de Rocksteady se pusieron manos a la obra para brindarnos allá por 2009 su primer trabajo.
Con Batman Arkham Asylum se nos mostró toda una revolución a la hora de contar historias basadas en el superhéroe insignia de DC Comics. Una historia bien hilada e intrigante hasta el final, unida a un sistema de combate más que bueno para la época, lo pusieron en la cima de los juegos de acción y aventuras. Sin olvidarnos de las zonas de sigilo donde realmente nos daba la sensación de encarnar al caballero oscuro. Todo ello con un monton de los gadgets más característicos del personaje.
Si bien es cierto que el título pecaba de repetición y los enemigos finales eran algo decepcionantes, esto solo era la antesala de lo que estaba por llegar.
«Así lucía Batman en la Arkham Asylum, la primera aventura de la saga»
En 2011, Rocksteady lanzó lo que para muchos es el mejor juego de la historia basado en un superhéroe. Batman Arkham City. Después de la fama cosechada con la primera entrega, esta secuela venía para pulir esos detalles más criticados de Asylum y sobre todo, a poner sobre la mesa un mundo abierto, no al estilo sandbox con libertad total, pero lo suficientemente grande y lleno de misiones secundarias como para enfatizar aún más si cabe la experiencia de ser el vigilante de Gotham.
Las mejoras no acababan aquí por supuesto, el combate yacía mucho más pulido, aumentaron significativamente el número de gadgets y los coleccionables se tornaron un reto realmente difícil e interesante de conseguir. Un título que bajo la opinión de muchos fans, aun no se ha conseguido superar.
«Arkham City lo revolucionó todo. Batman mantiene una estética similar a la primera entrega»
Batman Arkham Origins fue la tercera entrega de la franquicia pero esta vez no fue desarrollada por Rocksteady. Una losa demasiado pesada para el título que desde antes de salir al mercado ya estaba siendo acosado por las críticas.
El resultado final dista mucho de ser decepcionante como muchos afirman, pero no podemos negar la influencia demasiado presente de Arkham City. Este Origins  plantea una historia anterior a los sucesos del primer juego donde Batman aun no conoce al Joker. La trama depara ciertas sorpresas y tiene un argumento muy bien contado y mucho más cinematográfico que anteriores entregas.
El problema fue la escasísima innovación del título en el apartado jugable, reduciéndose a copiar prácticamente todo de su antecesor y montarlo deprisa y corriendo. Motivo por el cual no solo es un copia y pega si no que está plagado de pequeños bugs.
Si bien Origins no es el juego que los fans pedían, no deja de ser un título más que notable.  Por otra parte, la cesión de la franquicia por parte de Rocksteady tenía un motivo oculto, la desarrolladora estaba preparando el salto del caballero oscuro a la nueva generación.
«Arkham Origins, el patito feo de la franquicia, hace lucir aun mejor nuestro héroe»
En 2015 Rocksteady puso en la tiendas Batman Arkham Knight, título que de boca de la propia compañía sería el cierre a la saga de Batman Arkham. Bajo un nivel gráfico nunca antes visto en un videojuego y una serie de abrumadoras mejoras a la formula ya mostrada en Arkham City y Arkham Origins poco se le puede discutir que este juego es el broche de oro para el Murciélago.
El juego nos presenta un nuevo villano, el caballero de Arkham, y un nuevo aliado, el Batmovil. Y aunque hablar del primero sería caminar peligrosamente por el pantano de los spoilers, el tema del Batmovil ha sido el más controvertido.
Por un lado, el reclamo principal del título es el coche más impresionante que hemos visto en cine, comics o videojuegos del caballero oscuro. Se mueve genial y se combate aún mejor. Sin embargo lo que muchos le achacan es el exceso de implicación del mismo durante toda la aventura, llegándose a volver repetitivo al final de la misma.
Con todo, Batman Arkham Knight pone la guinda al pastel que han sido estos 4 juegos de Batman. Rocksteady ha sabido poner al vigilante de Gotham donde siempre ha merecido estar, en las vitrinas del Hall de la fama de los videojuegos. Pero aún más importante, ha sabido hacerle un hueco en nuestros corazones.
«La armadura, el batmovil y los gráficos más impresionantes para el caballero oscuro»
NOTA FINAL
9

Una saga irregular en ciertos aspectos y siempre con la intención de llegar a ser una obra maestra. No alcanza la perfección ni el impacto que supuso Arkham City en 2011 con el resto de entregas pero sin duda mantiene un nivel sobresaliente en todas ellas. Quizás Origins sea el patito feo de la saga, pero sin duda mantiene un nivel muy notable aun sin innovar prácticamente nada.
Una serie de juegos imprescindibles para los fans del caballero oscuro y por supuesto para cualquiera que  aprecie una buena historia en un juego de aventuras. No os dejéis engañar por las malas críticas de su ultima entrega. Esta se intenta distanciar mucho de plagiar a su segunda parte, y con ello recibió múltiples críticas de quienes esperaban meramente un Arkham City 2. 
¿Ahora dime tú cuál es tu favorito?
En mi caso no sabría escoger entre Akrham City y Arkham Knight.

Análisis: Gears of War (Saga)


“Gears of War es la hostia”


En un momento de hegemonía de los shooters bélicos multijugador, con Call of Duty dominando la escena con puño de hierro, y grandes joyas como Half Life 2 o Halo para los más amantes del singleplayer, Epic Games decide lanzar su primer Gears of War.
2006 es la fecha clave para el nacimiento de una franquicia rompedora en su género. Un género del que parecía estar todo inventado. Desde los primeros Doom pasando por los Quake más competitivos o el, ya mítico, Counter Strike pasamos a una evolución natural del género. Los títulos más enfocados al multijugador, más balanceados y con una jugabilidad más pulida como la saga de Activision, o títulos más centrados en la aventura en solitario pero que coqueteaban con las mecánicas de los shooter más clásicos, como pudiera ser el caso de Resident Evil 4 o el propio Half Life 2.

Sin embargo no fue poco lo que los chicos de Epic Games decidieron mezclar en su primer Gears para dar a luz un nuevo concepto. Hablamos del shooter en tercera persona basado en coberturas. Quizás no fuese el primero en coquetear con el sistema de cubrirse con un botón pero desde luego fue el primer juego en llevarlo a tal extremo. Tanto fue así que no solo la crítica se deshizo en halagos ante el hijo de Epic Games, si no que otras desarrolladoras como Naughty Dog entre tantas, utilizaron varias de sus mecánicas en sus futuros juegos. Recordemos Uncharted como lo que es, un juego de acción basado en disparos y coberturas.
Tras dejar claro el impacto posterior que tuvo el primer Gears, algo así como está siendo el primer Dark Souls para el género acción/rpg, me gustaría matizar que la saga de Marcus Fenix y compañía no fue solo una mera pionera del género si no una verdadera obra maestra por la cual os traigo este breve recordatorio.
Lo más destacable de la trilogía principal su modo historia, la cual nos sitúa en una planeta homónimo a la tierra donde los humanos han de hacer frente a los Locust, unas criaturas que hasta entonces habían vivido bajo la superficie hasta que decidieron salir al exterior y apoderarse del planeta entero. Bajo esta premisa, no demasiado complicada, se desarrollan las tres primeros juegos de la franquicia y bajo el mando de Marcus Fenix y nuestro escuadrón habremos de detener a los monstruos y extinguirlos.
Aunque no cuenta con giros argumentales inesperados ni escenas increíblemente dramáticas, una historia sencilla que se sale ligeramente de lo habitual sirve como pretexto perfecto para lo que todos buscamos en realidad. Matar monstruos con una gran variedad de armas y superar diferentes retos con astucia y habilidad. Y es que esto último es la piedra angular sobre la que báscula todo el conjunto.
Un sistema de coberturas acompañado por unos escenarios perfectamente diseñados donde cada cobertura cuenta, cada enemigo esta situado al milímetro y su IA les permitirá emboscarnos y rodearnos en las dificultades más altas. El juego supone todo un reto para afrontar solo o en cooperativo, donde  el baile entre coberturas y la astucia en el posicionamiento y el flanqueo en las diferentes áreas darán la victoria al jugador más listo antes que al más hábil.
Dejando así en entredicho la, hasta entonces cierta, creencia de que los shooter solo requieren habilidad. En Gears of War se premia el posicionamiento, la astucia y el saber moverse mucho más que la puntería. Los enemigos son esponjas de balas y eso los hace demasiado resistentes para únicamente dedicarnos a dispararles cuando asoman la cabeza, por lo tanto se hace mucho más interesante buscar coberturas que nos permitan rodealos y flanquearlos por un lateral donde tengamos un tiro limpio para acribillarles a balas.
Así es como el Epic Games, sin saberlo o no, ha creado la saga de shooter más cómoda para jugar en consola frente a PC. Que no se me entienda mal, el teclado y el ratón siempre serán mejores periféricos cuando hablamos de pegar tiros, y Gears of War no es una excepción. Pero si se nota una menor diferencia  que en títulos donde la puntería es más crucial, e incluso llegaría a decir que se hace muy satisfactorio jugar con mando.
En cuanto a las diferentes entregas solo puedo decir que cada una es mejor que la anterior. Aunque la primera fue la más impactante e innovadora de todas, tras cada entrega Epic Games fue añadiendo pequeños detalles y, sobre todo, más espectacularidad en la historia principal aunque manteniendo las bases intactas. Es fácil ver análisis especializados dotan a la primera entrega de la puntuación más alta e incluso desvirtúan a la tercera entrega (por no hablar de la cuarta).  La realidad es que estamos ante una saga que no ha innovado mucho desde el bombazo de su primera entrega, pero ninguna de sus entregas principales desmerece lo más mínimo ante las demás.
Si a todo lo mencionado añadimos unas personalidades fuertes a los protagonistas, multitud de chascarrillos y bromas que amenizan las travesías y la gratificante sensación de matar monstruos cada vez más grandes, solo puedo decir (como diría el propio Marcus Fenix):
“- Gears of War es la hostia.”

NOTA DE LA SAGA

9

Análisis: Uncharted Saga


«Naughty Dog revoluciona las plataformas modernas»

Es curioso empezar un análisis de Uncharted hablando de Nintendo, pero no se puede hablar del género de las plataformas sin mencionar al rey indiscutible durante largos años. Allá por los 90 una pequeña empresa californiana osaba plantarle cara al fontanero de gorra roja con un personaje tanto o más carismático. Crash Bandicoot.

Naughty Dog hizo toda una declaración de intenciones brindándonos 3 juegazos del marsupial, convirtiéndose en la mascota oficial de la primera Playstation. Y mientras Nintendo siguió perfeccionando su fórmula de  Mario, los californianos optaron por ir madurando sus plataformas y fusionándolas con la acción. Otras 3 entregas de Jak y Daxter en la Playstation 2 que renovaban la fórmula y añadían disparos y frenetismo… Eran títulos sobresalientes que dejaban claro el camino a seguir, crear una liga donde ellos fueran los reyes del cotarro.

Y vaya que si lo consiguieron. Con la llegada de PS3 y sin demasiado ruido aparece en las estanterías de las tiendas Uncharted: El tesoro de Drake. Un nuevo personaje, una estética realista, seres humanos y gráficos de otro planeta. Un título que salió sin pena ni gloria, casi como un juego de nicho y que al poco de su aparición, Nathan Drake se convirtió en el símbolo de la nueva generación de Playstation.

«Uncharted: El tesoro de Drake. Un nivel grafico bastante alto para los primeros años de PS3»

Pero esto no queda aquí. El sumun  de la saga llega en 2009 con Uncharted 2: Entre ladrones, una verdadera obra de arte. Unos gráficos alucinantes, una mejor historia, mejor jugabilidad, más frenetismo y mayor duración. Un título que mejoraba en absolutamente todo a su primera entrega, que ya en su momento rozaba el sobresaliente. Uncharted 2 era sencillamente perfecto.

Un listón tan alto que la tercera entrega, Uncharted 3: La traición de Drake no pudo superar. Un juego que se mantenía en un sobresaliente claro pero que después de lo visto anteriormente sabía a poco. Se notaba que los chicos de Naughty Dog querían cerrar la trilogía de alguna forma y había cierta presión y prisa por sacarlo en PS3.

Después de ese mal sabor de boca llega la nueva generación de PS4 y lo que parecía imposible se volvió realidad. Se tomaron su tiempo, no fue hasta 2016 que tuvimos entre manos Uncharted 4: El final del ladrón. Un juego absolutamente maravilloso, que cumplía con las altísimas expectativas de la saga, unas expectativas que parecían realmente inalcanzables y que muchos pensaban que era mejor dejar la saga como estaba y no estropearla.

Había mucho que perder y muy poco que ganar. Pero la última aventura de Nathan y el colofón de la saga calló todas y cada una de las bocas que dudaban de él. Una jodida obra maestra.

Poco después tuvimos una entrada no numerada de la saga, Uncharted: El legado perdido, un capítulo paralelo con Chloe como protagonista, mas parecido a una expansión de contenido que un título por derecho propio. Pero sin duda un juegazo como la copa de un pino.

Y después de este resumen de la saga de Naughty Dog pasemos a lo que realmente significa todo esto.

«Uncharted 2: Entre Ladrones. Un salto gráfico espectacular desde la primera entrega»

Uncharted como saga completa ha supuesto un antes y un después en el género de la acción-plataformas. Hasta sus dos primeras entregas no había nada en el mercado ni tan siquiera se le pareciese, era como ser el protagonista de una película de Indiana Jones. Al tiempo le fueron saliendo imitadores, entre otros el magnífico reboot de Tomb Raider y sus secuelas, un título que tomó prestado todo lo que le funcionó al bueno de Nathan y le dio una vuelta de tuerca para ser más Lara Croft. Otro título de sobresaliente que no hace más que seguir la estela de la escuela creada por Naughty Dog, los videojuegos de película de acción.

Uncharted es pasión por los videojuegos, es la motivación de buscar siempre lo mejor para el jugador, innovación. El descubrimiento y el asombro a cada paso que damos, cada coche que explota, cada puente que cae tras nuestros pies o cada edificio que se derrumba con nosotros dentro. Uncharted no pretende tenerte decenas de horas delante de la pantalla, tan solo quiere brindarte la oportunidad de sentirte como tus viejos ídolos de las películas.

Uncharted es magia tras cada escena, tan mínimamente cuidada que cada frame da para un análisis de 50 páginas. Un sistema de disparos y coberturas mejorado tras cada entrega, simple pero a la vez creíble que nos obliga a movernos e intercambiar coberturas.

«Uncharted 3: La traición de Drake. Mantiene el nivel visual y nos brinda paisajes nuevos»

¡Y qué decir de las plataformas! las subidas por riscos vertiginosos o los saltos que quitan la respiración. Dejar a un lado los simples saltos de plataforma a plataforma para encontrarnos esto: Bordes a los que agarrarse, lianas por las que balancearse, saltar de coches en marcha…
Puede que ahora todo esto te suene típico, pero eso también se lo debemos a Uncharted.

A unas historias mejores que las propias películas se le suman la ambientación, apartado gráfico y diseño artístico…. Una pasada  que no se puede describir con palabras. Si has ido jugando de salida cada juego comprenderás, como yo, que cada entrega estaba gráficamente adelantada a su tiempo. Como Uncharted 4 puede funcionar en una PS4 sigue siendo un misterio para mí.

Pero si tuviese que definir toda la saga con una sola palabra utilizaría: Ritmo. Porque es el ritmo lo que define todo el conjunto. Escenas frenéticas de derrumbamientos seguidas por tiroteos espectaculares que dan lugar a zonas de calma y momento para los chascarrillos entre nuestros protagonistas. Y cuando todo parece en calma el juego nos vuelve a sorprender, manteniendonos alerta, a la espera de lo inesperado y cuando llega nos sigue sorprendiendo. Una verdadera maravilla.

«Uncharted 4: El final del ladrón. Otro nivel. El referente gráfico de esta generación»

NOTA GENERAL

10

Una saga que considero una obra maestra. Por supuesto con sus entregas mejores que otras pero todas de un nivel altísimo. Si bien una media aritmética entre sus notas no daría un 10, le otorgo esta calificación por su impacto en al industria, por crear, con elementos de otros juegos, un género propio. Un género que se ha puesto de moda seguir y que son pocos son los que se atreven a hacer frente a Nathan Drake, pues el listón está muy, muy alto.