«The king is back»
Hoy vengo con mi particular análisis de uno de mis juegos más esperados del año. Más de 10 años lo separan de su cuarta entrega que, dejando de lado su polémico reboot de la mano de Ninja Theory, ha sido una larguísima espera para todos los fan de Dante y compañía. Hoy vengo a dar mi opinión sobre Devil May Cry 5.
Pero empecemos por el principio. ¿Qué es Devil May Cry?
La saga de Capcom fue, en los tiempos de la Playstation 2, una de las sagas pioneras en inventar y desarrollar el Hack and Slash como género de videojuegos, y sin duda ha sido el máximo exponente del mismo hasta el lanzamiento del primer Bayonetta, con el cual se van alternando el trono del género.
Por otro lado, dicho género Hack and Slash llegó a su plena madurez con la tercera entrega de Dante, Devil May Cry 3, también para la Playstation 2. Un juego con mecánicas tremendamente pulidas que venía a mejorar a su primera entrega e intentar hace olvidar a una lamentable segunda parte.
Mecánicas que posteriormente fueron copiadas por otros géneros y adaptadas como mecánicas propias. Tal fue el impacto de la saga que otras ip’s tan reconocidas a día de hoy como God of War se vieron tremendamente inspiradas en la frenética y excelente jugabilidad de Devil May Cry.
En la siguiente generación tuvimos su cuarta entrega que cambió su protagonista por Nero, dejando a Dante en un insuficiente segundo lugar. El título no era malo y mejoraba sustancialmente sus mecánicas y su apartado visual, pero no convenció a todo el mundo. Se establecía así una tendencia peligrosa, y es que Devil May Cry se había hecho sinónimo de Dante, el cazademonios favorito de los fans.
La apuesta fue arriesgada en el siguiente juego de la franquicia y Capcom decidió entregar las reglas del proyecto a Ninja Theory para intentar revivir la franquicia con un reboot. El problema de dicho juego fue, de nuevo, el trato a su protagonista. Si bien la historia era interesante y rompía muchos esquemas preestablecidos de la saga, cambiar el diseño del Dante de pelo largo y cenizo por la estética de un modelo de desodorantes no fue la más acertada. Sin embargo, he de decir, que dicho videojuego hasta hoy, era el máximo exponente de la franquicia en cuanto a jugabilidad se refiere, muy por encima del idolatrado Devil May Cry 3.
«V, nuestro nuevo protagonista, luce así de bien y de detallado.»
-“Vaya chapa de resumen, ¿para qué necesito saber todo esto?”
Tiempo al tiempo querido amigo. La clave para entender Devil May Cry 5 reside en comprender la saga desde sus comienzos, para analizar las decisiones que ha tomado Capcom en esta quinta entrega y decidir si son acertadas o no.
Pasemos a la acción. Devil May Cry 5 se desmarca de la idea original de nuevo, planteado esta vez a 3 protagonistas simultáneos. Nuestro favorito, Dante. Repetiremos con Nero, esta vez con un cambio estético bastante importante. Y añade un nuevo fichaje, V, el chico misterioso.
Este nuevo planteamiento parece sumamente arriesgado sobre el papel. Parece que Capcom no sólo no aprendió de sus errores en su cuarta entrega imponiendo a Nero como personaje principal si no que esta vez decide añadir a un tercero con unas mecánicas totalmente diferentes como veremos a continuación.
Tras muchas horas de juego y tres pasadas a la historia principal puedo afirmar que Capcom ha acertado de lleno con este nuevo planteamiento, y que mis dudas iniciales de que se parecería a su cuarta entrega han quedado totalmente disipadas.
Pero vayamos paso a paso. El protagonista principal es Nero, como ya lo fue en DMC4, pero esta vez no veremos a una copia barata de Dante que intenta ser gracioso e impertinente. Este nuevo Nero es diferente, mostrando una estética más gamberra e agresiva, distanciándose del estilo chulesco de Dante. El pelo corto y su nuevo brazo robótico culminan un diseño donde Capcom ha entendido claramente que debía hacer 3 personajes totalmente diferentes.
El siguiente es V, un nuevo personaje de aspecto emo-gótico e incluso algo creepy que no lucha con espadas o armas de fuego, sino que tres tipos de mascotas demoníacas las cuales invoca para que ataquen por él mientras que V se dedica a leer un libro. Y el mayor acierto de la inclusión de este personaje es su importancia absoluta en la historia. Y hasta aquí puedo leer…
Y por último nuestro viejo amigo, Dante. Como era de esperar, nuestro cazademonios favorito cuenta con el arsenal de armas y combos más extenso del juego. Haciendo gala de unas espectaculares habilidades de combate que explicaremos más adelante. Pero lo más importante de Dante es su papel en el desarrollo del juego. Esta vez no viene a salvar el día al inútil de Nero tras recorrer los mismos escenarios y eliminar a los demonios que este había dejado con vida por el camino (como pasaba en Devil May Cry 4). Esta vez Dante posee su propia historia, paralela e interconectada a la de los demás y nos brinda unas misiones de muchísima relevancia tanto argumental como jugablemente.
«Por increible que parezca, lo que muestra la imagen es el juego en movimiento. Increíble.»
Pero pasemos a lo que todo el mundo quiere saber. El eje central de género y la puede angular de todo hack and slash. La jugabilidad.
Nada nuevo, nada innovador sería una descripción injusta hacia este título. Lo mismo de siempre pero muchísimo mejor describiría más acertadamente la realidad. Y es que, siendo sinceros, Devil May Cry 5 no innova nada, ni jugablemente, ni en argumento, ni en escenarios. Es todo más de lo mismo pero mejorado hasta cotas de vértigo. Porque cuando la idea ya es buena desde sus inicios solo se puede seguir puliendo.
Y las ideas de esta entrega son claras. Diferenciar los 3 sistemas de combate lo máximo posible para poner al límite la capacidad de aprendizaje del jugador intercalando el uso de los diferentes protagonistas entre las diferentes misiones.
Nero se define por una altísima movilidad, combos rápidos de espada y pistola el uso del gancho. Pero lo que realmente lo diferencia es el uso del Devil Breaker, así se llama su nuevo brazo robótico. Y es que no tendremos solo uno, sino que dispondremos de un enorme arsenal de tipos de brazos, cada uno con habilidades únicas que podremos ir cambiando durante la misión, destruyendo uno y recogiendo nuevos. Un sistema de combate muy divertido y mucho más variado que en su cuarta entrega acompañado de un personaje mucho mejor escrito en esta ocasión.
El combate de V es un giro de 180 grados. Con un estilo de invocador se valdrá de 3 demonios que tiene como mascotas para masacrar las hordas enemigas, dejando para el propio V la necesidad y el placer de dar siempre el golpe final a cada adversario. Una especie de ave, una pantera demoníaca y un gólem gigantesco que aparece cuando usamos el Devil Trigger (transformación demoníaca), serán nuestro aliados mientras que para recargar la barra demoníaca solo habremos de leer un libro sin recibir golpes en medio del combate. Chulería pura y dura.
Y hablando de chulería no podía faltar el icono de la saga. Dante es con muchísima diferencia el personaje más complejo y difícil de dominar. Tanto que a muchos les resulta más divertido usar a Nero. El arsenal de Dante irá creciendo hasta el final de la historia hasta disponer de un total de 4 armas de fuego y otras 4 armas de corta distancia. Todas muy diferenciadas entre sí y cuyo uso alternado en medio del combate nos dará los combos SSS tan deseados. Mención especial a la moto que se pudo ver en el tráiler que servirá a Dante como si fuesen dos espadones, literalmente increíble.
Algo que el juego hace, y siempre ha hecho, muy bien es la progresión del personaje. En este caso tendremos 3 árboles de progresión para cada protagonista y obtener todas las habilidades de cada uno nos costará ir dando varias vueltas a través de las diferentes dificultades del título. Algo ya clásico en los juegos de la saga. Sin embargo, y como era de esperar, la sensación de ir mejorando nuestros combos conforme aprendemos habilidades se siente tan reconfortante como siempre.
«Las caras de este juego son el nuevo referente de la industria. En un juego que se mueve a 60 fps»
Dejando a un lado la excelente parte jugable que reinará en el género hasta que veamos si Bayonetta 3 tiene lo suficiente para quitarle la corona, hemos de pasar al siguiente punto clave del título. Su potente historia y misiones principales.
No enfrentaremos a una veintena de misiones como ya es costumbre, con un reparto muy acertado entre las que protagonizaremos con Nero, Dante o V. Nero se lleva las iniciales y en general el mayor número de misiones mientras que Dante protagonizará algunas de las más intensas e importantes de la historia. Por último, como era de esperar, V queda relegado al último lugar pero nos brindará algunas misiones entretenidas y que aportan una gran variedad al sistema de combate clásico.
Sin embargo lo que más llama la atención no es su argumento en si, resumible en un párrafo en arial 11, si no su extraordinaria calidad en cinemáticas y guión. El como se cuentan las cosas y la espectacularidad que caracteriza a la saga se ven inmortalizados, una vez más, en unas cinemáticas de infarto que, te aseguro, no querrás saltarte. Cinemáticas que están hechas directamente con el motor del juego.
Un motor, el RE Engine, que ha demostrado ser el mejor motor gráfico a día de hoy. Estamos hablando de las mejores expresiones faciales que existen en el mundo de los videojuegos a día de hoy. Las mejores caras en un hack and slash que corre a 60 fps en consolas y por supuesto, también en pc. Es algo de no creérselo.
Y es que el resto del conjunto sigue luciendo espectacularmente bien. Desde el diseño de la ropa, el pelo o las armas, hasta unos demonios con una cantidad insana de detalles. Personalmente nunca pensé que llegaría a hablar del referente gráfico de una generación mientras mencionaba a la saga Devil May Cry. Capcom tiene en sus manos un motor gráfico que puede desbancar a Rockstar o Naughty Dog como reyes del detalle en la próxima generación.
Por otro lado, todo tiene sus defectos y Devil May Cry 5 no es una excepción. He encontrado 3 defectos principales que dispongo a enumerar:
Los escenarios, aunque se notan muchos más trabajados, siguen pecando de repetitividad y estilo pasillero; sobre todo en la recta final del título.
Para evitar los spoilers solo diré que ciertas misionesdejan bastante que desear mientras que otras son sencillamente increíbles. Es algo de lo que siempre han pecado todos los títulos de la saga, pero ya va siendo hora de que Capcom aprendiese de esos errores.
Conseguir gemas rojas es sencillo y dinámico en los primeros niveles de progresión, pero hacerse con todas las habilidades del juego nos costará sangre sudor y lágrimas. Esto no es necesariamente algo malo si no entrasen en juego los micropagos. Sí, Capcom ha creído oportuno vender gemas rojas, entre otras muchas cosas, por dinero real. Lo siento pero por aquí no podemos pasar. Micropagos en un juego íntegramente singleplayer, NO.
«Coger una moto, partirla en dos y aporrear cientos de demonios con ella. Nada que añadir»
NOTA FINAL
9
Devil May cry 5 es un título increíble. Un juego que todo amante de los videojuegos debería disfrutar al menos en su dificultad normal, que está hecha precisamente para todos los públicos. Aunque no negaré que haber jugado a toda la saga nos hará disfrutar del fan service como cuando éramos adolescentes.
Sin embargo, como todos los fans sabemos, el verdadero juego comienza una vez terminamos la historia por primera vez. Cuando afrontamos las máximas dificultades con todos los combos y mejoras disponibles para machacar el indicador de estilo. Por eso este Devil May Cry viene a revivir una tendencia de principios de los 2000, una forma de entender los videojuegos con la que muchos crecimos.
Recordemos que esto no es Dark Souls. Aquí lo importante no es derrotar al enemigo, lo importante es machacarlo con estilo.



