«Conserva la esencia y también sus fallos, pero es artísticamente una belleza»
Shadow of the Colossus fue en PS2 un juego adelantado a su tiempo, tanto en el cómo contar una historia como en el hardware necesario para hacer justicia a tal apartado artístico. Los chicos de Fumito Ueda fueron demasiado lejos allá por el 2005 dejando en vergüenza las capacidades de Playstation 2. Ahora en 2017 tenemos un remake que viene para tocar la fibra de los más nostálgicos de esta obra maestra de antaño pero que demuestra cómo hacer un buen remake para que se nos quite de la cabeza de una vez por todas, el mal usado concepto de remasterización.
Voy a intentar enfatizar en el concepto de remake y no en la calidad que el título ya tenía en 2005. Por un lado el apartado artístico es bellísimo, todo lo que imaginábamos allá por los dos miles cuando jugábamos a esto en una tele de tubo. Una resolución de 1080p y un remodelado de absolutamente todo el juego hacen que se vea realmente bien, un apartado gráfico que seguro hará caer alguna lagrimilla de emoción a los más entusiastas del título.
En cuanto al resto de novedades, tenemos un control adaptadoy personalizable para adaptarse a los juegos de hoy en día. Quiero decir, ya no se concibe saltar con el triángulo como antaño. Se salta en la X. Pero como digo es personalizable así que cada uno puede ponerlo a su gusto. Se añade un modo más difícil, modo partida + y contrarreloj, así como trofeos y todas esas delicias de los más entusiastas pero vayamos a lo más importante, la jugabilidad.
«Comparativa gráfica entre la versión original y este remake»
El juego es igual que en Playstation 2, las físicas, los saltos, el control tanto del protagonista como del caballo y los dieciséis colosos, ni uno más ni uno menos. Pero vayamos por partes.
Me parece todo un acierto conservar el juego tal cual era, para que tanto nuevos jugadores como veteranos revivan la experiencia del título original pero si juzgásemos este título por sus físicas, jugabilidad y sistema de control a día de hoy, con los estándares actuales, este juego sería un suspenso sonado.
Me duele decirlo de un título que marcó mi infancia y que en su momento era una obra maestra sin duda, pero a 2017 esas físicas, esos saltos y ese control tan tosco, es imperdonable. Si lo comparamos con el remake de Crash Bandicoot hemos de entender una cosa. El género de las plataformas no envejece tan mal como el género de aventura o el shooter.
En 1998, en las plataformas ya estaba casi todo inventado y solo era cuestión de mejorar la potencia gráfica y dejar volar la imaginación. Cuando hablamos de aventuras… la cosa cambia. La captura de movimiento, los escáneres faciales, la potencia de computación actual… son escollos que este juego no se plantea, si quiera, sortear. Y para muchos, esta es la experiencia que querían, la original, sin cambios.
«Playstation 2 no tenía la potencia suficiente para hacer justicia a Shadow of the Colossus»
Pero ya lo dije, no vengo a juzgarlo por el juego en sí, si no por su remake. Solo he de dejar claro que no estamos hablando de un remake en la jugabilidad, sino solo y exclusivamente en su apartado gráfico y artístico, el cual cumple con nota.
Repasemos la historia sin spoilers. Durante unas 8 horas nos emplazaremos en una vasta tierra desolada e deshabitada en busca de 16 colosos a los que matar para despertar a nuestra amada de su maldición. No hay más enemigos que esas 16 bestias, las cuales, primero tendremos que encontrar (pudiéndose hacer esta tarea muy ardua o incluso tediosa sin usar guias) y luego descubrir sus puntos débiles para matarlos. Puede parecer sencillo y de hecho lo es, pero descubrirlo la primera vez, llevara tiempo puesto que cada combate es diferente y único.
Una vez hecho esto veremos el final del juego y ya está. El título tiene una buena historia pero esta se fragmenta en exactamente 3 cinemáticas durante el juego. No hay npc, no hay diálogos no hay nada más que esas 3 escenas. Una forma sin duda arriesgada de contar una historia.
Seremos concisos, iremos al grano, nada de misiones secundarias ni recoger basura ni nada. Como en la vieja escuela. Eso lejos de ser algo negativo, es lo más positivo del título. Invitándote a rejugarlo muchas veces en mayor dificultad o por el simple hecho de revivir la soledad del mundo o los sobrecogedores combates contra los colosos.
«Los gráficos de este remake permiten mostar todo el potencial escondido que ya tenía este título»
NOTA
(DEL REMAKE)
(DEL REMAKE)
8
Shadow of the Colossus Remake nos brinda la posibilidad de revivir una obra maestra de Playstation 2, con unos gráficos de nueva generación y dejando intacto todo lo demás. Un juego hecho más para nostálgicosque para los que busquen un título de “New Gen”
Aunque por otro lado yo soy de los que piensan que arreglar las físicas y pulir el control aunque mantengamos la esencia ha de ser un “Must do it” en todo remake. No vale solo con ponerlo bonito, hay que hacerlo bien.
Con todo, me parece un muy buen juego, aunque con un remake algo corto que no ha querido arriesgarse a cambiar nada y que a algunos les gustará y a otros como a mi les hubiera gustado un puntito más.


























